vi una foto
sonriéndome la memoria
inerte,
la mirada
soterrada
(la realidad me parpadeó)
volví a decir todas las palabras del mundo
menos tu nombre
gracia de dios
pues el "adiós"
ya te lo había dicho en otro lado
(como si el tiempo fuera lugar)
desasosegado
recordé el día que,
desesperado,
no supe si volver
o volver
a ver
o volver
a llorar
dije, te dije, todas las palabras
pero tu nombre se quemó
de las cenizas, el nivel del mar
del agua, la ventaja liminal
del viento, una forma de viajar
del trayecto, un nudo más
y del todo y de la nada,
solamente el umbral
por ir atrás
fui adelante
compuerta gigante
me volvió del olvido un lugar
más adelante (todavía)
no fui para regresar
entonces mentí: dije la verdad
pero era otra verdad
(¿eras otra, verdad?)
era la misma
(eras la misma)
desconocida
era tu sisma
era tu palabra, casi aturdida,
llegando tarde
(impostada con algo (adentro) de lo inefable)
y esa dosis impredecible de malestar
molestar, recuerdo, era un arte
hasta que lo volvimos rutina
con suerte prestada
divina
comedia
como carne
como comida
devorada
ya en los huesos
recuerdo
que te recordé otra vez
una breve eternidad
críptico-para-sí
(descifrar intensidad)
clara-para-otros
(descubrir cómo pasar)
y, de la historia que nadie contó
algo
(alguien)
contó cosas de más
veintidós saltos vitales
unos cuantos cuánticos
otros tantos espúmicos
y espásmicos otros más
entre el día y el logos, diálogos
de arte y, aparte,
de consumarte,
de consumirte,
de constreñirte,
de confundirte,
de consentirte,
de abrazarte,
reducirte,
para expandirte,
deshacerte,
sin manosearte,
calibrarte,
para transformarte,
parpadearte
y, de casi-amarte,
elegí
dejarte
tres años de libertad
des-amarte
por desear dejar de desearte
nunca volví a desear igual:
me amarré como quien oye sirenas
en un viaje que se convierte en casa
en un vuelo que derrite la cera
en una caída que transmuta la suerte
y desde el mar
re-descubre su humanidad
entre ícaros y sísifos
piedras y mares
en tus células, consagrados, altares
destellos de tormentas solares
tránsitos y rituales
hasta que, simplemente,
sea el próximo solo un sábado más