martes, 26 de febrero de 2013

Sueño del Maestro

El sueño del maestro, sin embargo, era mucho más simple.
Dormir y despertar a voluntad.
Desaparecer y aparecer con gracia.
Que nadie lo pudiera observar hasta no estar preparado.

jueves, 14 de febrero de 2013

Otro

Cuando duermes, despierto, otro.
Cuando despierto, duermes, otro.
Cuando sueñas, trabajo, otro.
Cuando trabajas, sueño, otro.
Y aunque no nos conoceremos, otro, nos conocemos en realidad.
Somos tranquilidad, otro.
Tranquilidad.

domingo, 10 de febrero de 2013

Soñé

Soñé otra vez contigo, Analía. Todavía estás. Aún no sales.
Tenía ganas de ser aire, y me respiraras para siempre.
Pensé que no tenía nada que perder, pero te perdí a ti.

lunes, 7 de enero de 2013

Malilla

Una certeza trae consigo desconfianza
Y disfraza el miedo de enojo
Aunque sea sólo un despojo
De lo que en algún momento llamé templanza

Es la ansiedad que me envuelve de calma
Con un absurdo que brinda sentido
Dentro del corazón que late dolido
Ya pronto descansará mi alma

Su belleza luce horrible
Su paciencia ya me altera
Por prever lo imprevisible
Me olvidé de lo que hay afuera

La verdad ahora miente
La voluntad ya no controla
Lo que todo el mundo ignora
Y me aleja de la gente

martes, 28 de agosto de 2012

Superficie

Casi ahogado por haber permanecido en las profundidades más tiempo del que sus pulmones le habrían recomendado, salió.
El Sol se había movido de lugar (o acaso la Tierra). El mundo era otro y las figuras, reconociendo el mareo que la falta de oxígeno produce, vibraban con una intensidad desconocida.
Regresó porque, en realidad, nunca pensó en hundirse tanto.
Regresó para aprender a flotar, con la enorme ventaja de haber conocido los secretos del abismo.
Puede ahora contárselo a quien tenga la disposición de escuchar.
Puede ahora escuchar a quien tenga la disposición de flotar.

jueves, 26 de julio de 2012

Lienzo

El silencio es el lienzo de los sonidos. El espacio es el lienzo de las formas. El vacío es el lienzo de la realidad.

jueves, 5 de julio de 2012

In the pursuit of the everlasting flame

One of the world's most misleading and unfruitful ventures is to go for something with the inner hope that it will last forever. Such a search, though, may be guided through one of the most common sentiments embedded in the human soul: Eternity. But eternity cannot be obtained through action, it can only be acquired by stillness.
It is an appealing thought, to try and find a way to ignite an everlasting flame. A flame that will burn for as long as we live and, perhaps, even further still. A flame that will never come to an end. An infinite source of light and heat. Endless energy.
The usual mistake when trying to fulfil such a beautiful desire, is to forget that what gives meaning to burning flames is cold; that what gives light meaning is darkness; that what gives search a meaning is being lost. That's when the action of letting go through inaction becomes important.
In the pursuit of the everlasting flame, the time comes when one acknowledges that, although it is not possible to achieve an eternal source of comfort, it is perfectly possible to grow through the frustration of seeing the flames we have ignited fade over and over again. Then a simple, yet powerful truth at last becomes self evident—you cannot ignite an everlasting flame, but you can build a natural attitude towards letting go and starting as many flames as you may need, learning every time each goes out.
That force —though not permanent— can be everlasting.